Cuando Ricardo comenzó a escribir sobre El fantasma de Ciudad Jardín, nunca imaginó que por su causa... viviría los mejores y los peores (crueles) momentos de su vida. Entonces no sabía que El fantasma existía realmente. Cuando lo averiguó, ya era tarde; demasiado tarde para volverse atrás.
Tan infame monstruo sobrevive todavía en la actualidad cautivo, encadenado a su peculiar sábana.
El autor narra en este manuscrito los hechos insufribles y horripilantes, por verídicos, que acaecieron a mitad de siglo pasado en torno a este espectro...